La escena volverá a repetirse hoy. La imagen de la Virgen de la Merced saldrá de la Basílica y, alrededor de ella, habrá caballos, gauchos, misachicos, banderas, pequeñas imágenes religiosas y cientos de personas que llegarán para acompañar a la Generala del Ejército Argentino en su día. Es una postal que forma parte de septiembre en Tucumán, pero que este año llega con un recuerdo amargo todavía cercano.
Hace apenas unos meses, durante la vigilia del 9 de Julio, esa tradición quedó en el centro de una situación que generó malestar entre los gauchos. La imagen de la Virgen había sido llevada hasta las inmediaciones de la Casa Histórica, como es tradición, pero un grupo de jinetes no pudo avanzar con ella hasta el lugar donde se realizaba el acto. La situación terminó en un reclamo de las agrupaciones tradicionalistas y en la organización de una misa de desagravio.
La feligresía católica de Tucumán, en su fiesta más importante: cronograma de actividades en torno de la Virgen de la MercedPero detrás de aquel episodio hay una historia mucho más larga. Para los gauchos tucumanos, la Virgen de la Merced no es una presencia más dentro de los actos patrios. Su lugar está ligado a una tradición que se transmitió durante generaciones.
“Ella es la hacedora de nuestra Independencia y tiene ganado por derecho propio un lugar preponderante en la celebración”, dijo en aquella oportunidad Juan Héctor Suárez, presidente de una de las agrupaciones gauchas que participa de la vigilia.
Una semana que gira alrededor de la Virgen de la Merced: cuáles son las actividades previstasTradiciones
Por eso, aquel episodio de julio terminó poniendo en palabras algo que suele verse sin necesidad de explicaciones. La fe por la Patria y su generala. Hoy cuando la imagen salga de la Basílica, los caballos volverán a ocupar su lugar alrededor de ella, y la Virgen de la Merced volverá a reunir tradiciones que encontraron en Tucumán un mismo punto de encuentro.